La investigación geotécnica implica el estudio detallado del terreno, específicamente del suelo y la roca, para evaluar sus propiedades físicas y mecánicas. Los objetivos principales son asegurar que el terreno es apto para el tipo de construcción propuesto, diseñar cimentaciones adecuadas y prevenir problemas estructurales futuros mediante la comprensión de las características del subsuelo.
En el campo de la ingeniería estructural, la investigación geotécnica juega un papel crítico. Proporciona la información necesaria para diseñar estructuras seguras y estables, prevenir fallos estructurales y cumplir con los códigos de construcción. Su importancia se extiende a optimizar el uso de materiales y técnicas de construcción, asegurando que las estructuras puedan soportar las cargas previstas durante su vida útil.
Realizar una investigación geotécnica completa proporciona múltiples beneficios: desde la identificación de riesgos geológicos, como zonas de falla o suelos inestables, hasta la optimización de los costos de construcción mediante la selección adecuada de técnicas y materiales. Esto asegura que cada proyecto se desarrolle con una base sólida y confiable.